«Death Note»: El cuaderno para jugar a ser Dios

«Death Note» contará con una nueva película de acción real que se estrenará en Netflix. El realizador Adam Wingard será el encargado de llevar a cabo la nueva adaptación fílmica del famoso manga creado por Takeshi Obata y Tsugimo Ohba.

En Hot BuZz (mag) hemos hecho una crítica comparativa del film de acción real «Death Note» que salió en nuestro país en formato DVD en 2009 con el manga original.

(¡Cuidado, contiene spoilers!)

Death Note

Imagina… Estás sentado confortablemente en tu habitación, cerveza en mano y frente al ordenador mirando tus correos. Es un día cualquiera, de una semana cualquiera a cualquier hora y te sientes absorbido por tu propia monotonía. De repente te llega uno de esos correos en cadena que sugieren que si no los reenvías a un número determinado de personas, todos a los que conoces morirán, pero haces caso omiso sin saber si realmente tendrá resultado, pero ¿qué pasaría si se convirtiese en realidad y tuvieses en tu mano el poder de salvar o eliminar a los demás con un sólo clic de mouse? Pues de esa idea o alguna similar tuvo que partir el autor de «Death Note», uno de los mangas más originales y oscuros de los últimos tiempos.

Inicialmente escrita por Tsugumi Ohba y con ilustraciones de Takeshi Obata, más tarde versionada en anime y por último convertida en films por Shusuke Kaneko, «Death Note» («Desu nôto», 2006 & «Desu nôto: The Last Name», 2006, – estreno cinematográfico en Japón) cuenta la historia de Light Yagami, un estudiante adolescente modélico que encuentra un cuaderno procedente del mundo de los muertos con el cual se tiene el poder de matar con sólo escribir el nombre de las víctimas en sus páginas mientras uno se imagina sus rostros.

A pesar de que Light en principio se muestra incrédulo con el potencial mortífero de la libreta, conforme la va utilizando se da cuenta de que ha encontrado su propósito en esta vida, con el pseudónimo de Kira él se encargará de impartir justicia y de purgar poco a poco a los criminales de todo el planeta con la única misión de convertirse en el Dios del nuevo mundo. Un mundo sin maldad, un mundo justo, un mundo más humano, eso si a los ojos de Light Yagami. Con la limitada ayuda del Shinigami Ryuk, un Dios de los muertos y propietario de la libreta, Light empieza a moldear su sociedad ideal, pero no sin encontrar varios obstáculos en el camino. Muchos son los que adoran a Kira, pero sólo unos pocos expertos en investigación los que van detrás de él. El más destacado es el famoso, pero enigmático detective conocido como L quien públicamente reta a Kira a que él le encontrará antes de que el asesino de criminales descubra su verdadera identidad y lo aniquile con el cuaderno. Una persecución frenética entre dos superhombres deseosos de ganar su propio juego, pero ¿quién de los dos vencerá?

Death NoteEl manga empieza mostrándonos el mundo de los Shiningami y vemos como Ryuk deseoso de pasar un buen rato deja caer intencionadamente su cuaderno de la muerte al mundo de los humanos donde Light, que se encuentra encerrado en su propia rutina, lo recoge. Desde ese momento nada volverá a ser lo mismo. Aunque la intención inicial de Light es crear la sociedad perfecta, su moralidad y su ideal de justicia se irán distorsionando poco a poco porque el poder es goloso y se da cuenta de que no todos los días uno puede jugar a ser un Dios, influyendo en el curso de la humanidad, puliendo esa delgada línea que separa la frontera entre la vida y la muerte. Y es ahí donde comienza el film. Shusuke Kaneko, director de la cinta, prefiere iniciar la película regalándonos unas escenas donde brevemente se ve como Light se va corrompiendo poco a poco mientras intercala imágenes de los delincuentes que él va quitando de en medio de un ataque cardíaco (una de las reglas de la Death Note es que si no se especifica la muerte de la víctima en los 40 segundos posteriores al haber escrito su nombre, ésta morirá de un ataque al corazón).

En adelante el argumento se centra en la rivalidad entre Kira y L. A partir de ese punto, tanto las películas como los mangas (del 1 al 7) inconscientemente te posicionan del lado de un personaje u otro. Por una parte está Light, alias Kira, cuya única intención es crear un mundo seguro matando a todos los delincuentes atroces, pero ¿a costa de qué y de quién? ¿Es justo matar a un asesino? ¿No te convierte en asesino el aniquilar a dichos criminales? ¿Acabarías con la vida de alguien inocente si se interpusiese en tu camino de convertirte en el nuevo Dios mientras creas un mundo más seguro?

Por otro lado, está L que usa métodos arriesgados, aunque de vez en cuando algo efectivos para cerrar el cerco y desvelar el misterio sobre quién es el gran Kira. En «Death Note» todo vale y para los protagonistas llega un punto que lo importante ya no es cambiar el mundo o resolver un caso, sino ganar la partida para así satisfacer sus propios egos. Y esta es la magia de «Death Note». Inevitablemente el espectador (o lector) se siente identificado con ambos protagonistas porque al fin y al cabo lo que se nos muestra es que ante todo, ellos, como cualquier persona, son humanos, aunque a veces algo desalmados, que cometen errores, pero que buscan la victoria esperando revolucionar el curso de la humanidad, aunque sea utilizando métodos poco ortodoxos o se pierda la integridad moral por el camino.

Death Note filmEs obvio que todos tenemos un Light dentro deseoso de transformar la inhumanidad que nos rodea, pero ¿a qué precio? ¿Seríamos capaces de matar por ello? ¿Acaso es legal que el algunos Estados o Gobiernos, amparados por las leyes, castiguen a criminales atroces arrebatándoles sus vidas, pero es ilegal que un individuo se tome la justicia por su mano? Y esto es lo que nos obsequian con «Death Note», el cuestionarnos nuestro propio sentido de la justicia.

Dejando temas éticos a un lado y centrándonos en la fidelidad del hilo argumental original, vemos que es muy común que las películas basadas en mangas no se ciñan estrictamente a la idea original y este caso no es una excepción. La adaptación cinematográfica de Kaneko puede presumir de ser bastante fiel en lo que a la primera parte de las dos entregas se refiere, pero a pesar de sus majestuosas aportaciones en la primera mitad: la introducción de una mujer policía en el equipo de L, la historia de Misa Amane- novia de Light y simpatizante del Kira original- con el acosador es extendida o la trama en el museo con Naomi Misora, Kaneko se la juega en la segunda parte ya que decide suprimir la trama con la empresa Yotsuba y añade otra (influenciada por los mangas que van del 10 al 12; las pelis abarcan del 1 al 7) donde una becaria periodista con ganas de substituir a la presentadora de uno de los programas más sensacionalistas de Sakura TV- que es la emisora televisiva donde L reta a Kira- toma uno de los papeles importantes y decisivos -a ella no le importan los medios utilizados, sino el fin y, emulando a Kira, será capaz de todo por conseguir ser la nueva reina de los informativos- en este teatrillo con semidioses de carne y hueso.

Otra de las cosas a destacar tanto positiva como negativamente de «Death Note» son los actores que encarnan a los personajes del manga. El intérprete Tatsuya Fujiwara, más conocido por su papel en la película de culto japonesa «Sabu», (2002) da vida a Light Yagami.

A pesar de que está bien caracterizado- aunque eso tampoco sea algo tan difícil en este caso- su interpretación deja bastante que desear. El Light del manga que destaca por su astucia, su frialdad y apetencia a convertirse en nada más y nada menos que la nueva deidad del mundo futuro, aunque eso si, con cuernos invisibles, se queda en las páginas del manga. Fujiwara, sobreactuando en algunas ocasiones- el ejemplo más claro es la escena en el museo- y con falta de actitud en otras- podría sacar un poco de su entusiasmo interpretativo para hacer más creíble algunas secuencias como por ejemplo la escena del secuestro del autobús- hace que el personaje principal de la saga quede en un segundo plano y por lo tanto el espectador finalmente se decante por su contrincante L. Y sin duda es el (supuesto) antagonista de esta trama quien capta todo el protagonismo de la cinta- aunque creemos que en el manga comparten protagonismo por igual.

Death Note - personajes

Para fortuna de sus fans, el personaje de L, interpretado por Ken’ichi Matsuyama, que también es conocido en el mundillo otaku por encarnar a otra figura proveniente del manga «Detroit Metal City», es un vivo calco del manga. L, que parece una mezcla entre el detective Bud White (Russell Crowe) en «L.A. Confidential» (1997), el cual emplea cualquier método para conseguir su propósito de acabar con la delincuencia, y un Michael Jackson en su faceta más maniática, es considerado el mejor investigador de todo el mundo y Matsuyama da fe de ello con su brillante actuación.

A pesar de que esa no sea la intención (ni en el manga ni en el film), es inevitable que al espectador se le escape alguna que otra carcajada al ver la caricaturesca interpretación de Matsuyama, ahí (mal) sentado en una habitación de hotel, rodeado de los mejores investigadores del país y de la última tecnología policial, con cara de estar controlando la situación e intentando encontrar alguna pista que le lleve al criminal más buscado del mundo mientras se desvive por hacer montañitas con cubitos de azúcar u otras golosinas varias que encuentra a su alrededor. Matsuyama consigue que el espectador simpatice con la figura de L a pesar de que éste sea un hombre cuanto menos raro o incluso lunático.

De forma similar, Takeshi Kaga, el protagonista del Jesucristo Superstar japonés, da vida al jefe de policía y padre de Light: Souichiro Yagami. Una vez más la elección de Kaga como Souichiro es acertada. En el manga tiene casi un papel de protagonista y no por ser el padre del mismísimo villano de la trama, sino por sus aportaciones a la investigación y la forma de llevarlas a cabo. En los films además destaca dicho personaje por la exactitud con la que Kaga se mete en el papel y por su elegancia interpretativa.

Por último recalcar- y es de agradecer- que en los films tanto el personaje de la detective Naomi Misora (Asaka Seto) y la «novia» de Light, Misa Amane (Erika Toda) tengan muchísimo más protagonismo que en el manga.

La primera porque aparece más minutos persiguiendo a Kira y porque la idea de esa escena inventada para la pantalla en el museo es sublime; y la segunda porque gracias a su interpretación descubrimos aspectos de su carácter que quizá no son tan visibles en el manga, cosa que es bastante difícil si tenemos en cuenta lo relevante que es el personaje en el manga y lo mucho que se cuenta de él.

El que Kanenko haya decidido ilustrarnos la vida de estas dos mujeres más allá de su implicación en la trama de Kira, también sirve para darle más sentido al argumento y nos muestra cuán decisivos son estos personajes al apoyar o no a Kira y el porqué de su decisión.

Como decíamos, aunque en el manga ya se nos cuenta como es la vida de Misa Amane antes y después de «conectar» con Light, en esta ocasión es divertido conocer un poco más su personalidad y es curioso cómo su implicación- en el caso de la película- nos recuerda a algunas escenas de «Lost in Translation» (2003) sin ir más lejos o ¿acaso a los fans no les viene a la mente la escena con Bill Murray en el programa Matthew’s Best Hit TV con ese presentador estrafalariamente vestido y que parece que esté alcoholizado hasta las trancas con la escena de Misa Misa en el «Arguiñano» japonés? «Death Note» nos muestra ese lado de la sociedad nipona a la vez que cuenta una historia que da pie a la reflexión, pero por lo visto siempre hay espacio para el humor japonés.

Death Note - RyukFinalmente, está el Shinigami Ryuk, que aunque no es un actor de carne y hueso- de todas formas tras echarle un vistazo al contenido visual del film, hay que destacar lo excelentes que son los efectos especiales utilizados para la creación de los Shinigami porque parecen bastante verosímiles- es uno de los personajes clave de la saga ya que se podría decir que éste está creado para conseguir que el espectador se meta en su piel y se sienta identificado con la historia.

Ryuk, al igual que el espectador, conoce a todos y cada uno de los que entran en contacto con la Death Note y sabe quiénes van detrás de ella -todos los investigadores- sin saber de su existencia o de cómo funciona. Él descubre como piensa Light y muchas veces intuye como actuará Kira en circunstancias específicas. También conoce qué métodos utilizan los detectives para cazar al que tiene más papeletas de ser Kira según L, pero en ningún momento se pone de un lado u otro. Simplemente se limita a observar con entusiasmo si alguno de los dos superhombres cae porque para Ryuk también es un juego y su único deseo es ver el desenlace del partido, eso si disfrutando de todas y cada una de las estrategias y trampas de sus jugadores porque, como sugiere él, del comportamiento humano siempre se puede aprender, ya sea tanto para bien como para mal.

A pesar de que la versión fílmica de «Death Note» se quede corta en cuanto al ofrecimiento de momentos de intriga se refiere: es bastante previsible tal y como a veces se nos muestra la historia si la comparamos con el manga, y en cuanto a la calidad interpretativa de algunos personajes, merece la pena echarle un vistazo aunque sólo sea por disfrutar de la batalla titánica entre Light/Kira y L o por reflexionar sobre cómo el poder, en este caso el de decidir sobre la vida y la muerte de personas específicas, puede corromper al más honrado de todos los seres humanos convirtiéndole en un «demonio» de carne y hueso incapaz de distinguir entre el Bien y el Mal.

Death note - cuaderno de muerteEs evidente que el manga tiene mucho más que aportar al lector, pero ambas versiones tienen algo en común que enseñarnos: quizá no sea lícito, ni moral, ni justo acabar con la vida de alguien, incluso aunque sea un criminal que todos y cada uno de los miembros de nuestra sociedad posiblemente consideraría que nunca debería haber nacido, pero el hombre ante todo es humano y por lo tanto, aunque sea por diversión,2 saca lo peor de él cuando tiene la oportunidad de jugar a ser una especie de Deux ex Machina intentando cambiar el curso de la humanidad. Y qué mejor manera que hacerlo con una Death Note. Es como los mensajes en cadena, igual no funciona, pero ¿qué pasaría si…?

*Esta versión de «Death Note»: El cuaderno para jugar a ser Dios es una revisión de un artículo previamente publicado por la editora de Hot BuZz (mag) en el portal de cine fantástico Scifiworld.es.
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