Estreno “[REC]4: Apocalipsis”: De charla con Jaume Balagueró y Manuela Velasco

El pasado viernes, coincidiendo con el apogeo de la fiesta de Halloween, zarpó la cuarta y última entrega de la saga española de terror más rentable de todos los tiempos.

Jaume Balagueró y Manuela Velasco en el estreno en Barcelona de "REC4: Apocalipsis"Hace unos meses el equipo de Hot BuZz (mag) se infiltró en el rodaje de “[REC]4: Apocalipsis” y entrevistó a su creador, Jaume Balagueró, y a su actriz protagonista, Manuela Velasco, para ofrecer un inside de cómo se iba desarrollando la película (pincha aquí para leer el reportaje y aquí para la entrevista exclusiva con Velasco).

Con motivo del estreno oficial (ya contó con un preestreno en la pasada edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges) y tras visionar el capítulo final de la saga, Hot BuZz (mag) ha charlado informalmente de nuevo con Balagueró y Velasco para descubrir en profundidad todos los secretos que rodean a la nueva película, así como alguna que otra curiosidad relacionada con el mundillo de los infectados “REC” en general: desde explosiones idas de mano hasta la idea de crear otro final apoteósico alternativo y pasando por una masacre contra la fauna íctica involuntaria, entre otros hechos sorprendentes.

Manuela, ¿qué miedos tenías de pequeña?
Manuela Velasco- Tenía mucho miedo a la muerte. Fue una cosa que me costó mucho entender y asimilar. No podía entender que las personas que quiero, o yo misma, íbamos a morir en algún momento y no nos íbamos a ver nunca más. Y la idea de estar solo eternamente o no existir. Y a los muertos vivientes, el traumita de haber visto así de refilón “La noche de los muertos vivientes” de [George. A.] Romero cuando mis padres me mandaron a la cama y yo en vez de irme a la cama, la vi por la rendija de la puerta del salón y… ¡mal! No tendría que haberlo hecho, me tendría que haber ido a la cama.

¿Cuál es vuestra película favorita de zombies?
MV- Pelis de zombies no he querido ver desde entonces, pero diría esa [“La noche de los muertos vivientes”]. No sé cómo es la revisión ahora… porque tiene música, ¿verdad? Y andan [los zombies] muy despacio. Ya sólo con ver una imagen… ¡me da mucho, mucho miedo! Fue la primera vez que vi a un ser humano comiendo los intestinos de otro ser humano.

También me gustó mucho “28 días después”, pero no son zombies, ¿no? Son infectados.

Jaume Balagueró- Son infectados, bueno yo creo que se entiende [así], forma parte del género. “28 días después” me gustó mucho, son infectados, una epidemia de rabia. Además fue con ésta que [me] dije: “este género ha vuelto, he vuelto a pasar miedo y me lo he vuelto a pasar bomba.”

JB – [Mis favoritas:] “La noche de los muertos vivientes”, “Zombie”, que era como la siguiente después de “La noche de los muertos vivientes”. Luego hubo un remake que también me gustó mucho.

MV – ¿Puedo lanzar yo una pregunta aquí? Es que a mí una peli que me fascina, y os vais a reír, es: “Soy Leyenda”. ¿Qué son esas criaturas? Ni son zombies ni infectados.

JB – Yo creo que son mutantes. Es otro género interesante: ¡MUTANTES! Zombies, infectados, mutantes, hay de todo.

MV – Esa me fascina y me da mucho miedo. Esa cosa de que [el protagonista] durante el día puede pasear por el mundo y por la noche tiene que encerrarse en su casa porque aparecen las criaturas, da mucho miedo.

Jaume Balagueró en el estreno en Barcelona de "REC4: Apocalipsis"De la saga “[REC]” ¿cuál habría sido el momento más difícil de dirigir (Jaume) e interpretar (Manuela)?
JB – Dirigir implica muchas cosas, dirigir a los actores, planificar, controlar a todo un equipo y que salga todo como tú quieres, son muchas cosas. Dirigir esa escena en Asturias [escenas extremas grabadas en una piscina de olas]… sobre todo por la parte humana como director, tener que estar velando también por los actores fue, no [sólo] la escena más difícil de “REC”, [sino también] la más difícil de mi vida.

MV – No es ni crueldad ni nada, sucede, cuando tú ruedas… un día de rodaje supone un movimiento de personas, de infraestructura alucinante y tienes que sacar adelante ese momento y [en esa ocasión] las condiciones no eran las mejores porque hacía mucho frío, era de noche y había mucho que hacer y entonces tuvimos un percance normal de salud, que fue la hipotermia, y yo sé que a Jaume se lo puse difícil porque ese día llegué a límite físico. Llegué a suplicarle por favor que parara. Le supliqué con lágrimas en los ojos aun sabiendo que eso no podía ser y puse al pobre Jaume en esa situación de estrés máximo de tener a la actriz que necesitas para terminar la película diciéndote que no, además no enfadada, sino: “¡por favor Jaume!” [la actriz pone cara de angustiada].

JB – Sí, es muy curioso, eso fue así y evidentemente frente a una situación como esa dijimos: “vale, no se puede seguir”. Hubo un momento que nos íbamos a ir, pero le dijimos: “¿Manuela, hacemos una más o paramos?” y sabes qué contestó Manuela: “Una más”. Y no la obligamos, la cogimos por el pelo y la tiramos a la piscina. Manuela [simplemente] dijo una más.

MV – “¡Una másss!” [la actriz pone cara de pena mientras lo dice y luego se echa a reír].

Manuela, ¿a nivel interpretativo tienes miedo de que se te estanque como Ángela Vidal?
MV – Para mí es una alegría y un honor que la gente me llame Ángela Vidal en vez de Manuela. ¡Me encanta! Pero es que luego también tengo la suerte de, por ejemplo ahora, poder estar trabajando en un medio tan popular como es la televisión haciendo un personaje en Velvet que ven cuatro millones de personas cada semana, que es una chica pija de éstas de los años 50 -y tú no tienes nada que ver- y entonces yo creo que no, pero en cualquier caso la identificación con Ángela Vidal no sólo no me molesta, sino que me halaga.

JB – Yo creo que lo bonito es que la identifiquen como Ángela Vidal, que la identifiquen con su personaje de Velvet y cuando le hacen un reportaje, que la identifiquen como actriz.

MV- A mí me encanta eso de que cuando voy por la calle me digan: “¿Eres Ainoa?, ¿eres Ángela?”, que vean al personaje que es lo interesante. A la gente le gusta como meter en categorías, poner un artículo “la de…”, así funciona nuestro cerebro para organizarnos [pero] lo que me gusta es que le interese el personaje que hago.

Jaume, ¿existe algún detalle que repitas en todas tus películas?
JB- No de forma consciente, pero hay mucha gente que luego me dice: “en todas tus películas salen máscaras de gas o salen niños” y pues es verdad, pero sin embargo no es algo que tenga pensado y quiera que salgan niños.

MV – Yo te puedo decir una cosa que me llama mucho la atención, es coña total, pero en las de “[REC]” siempre el protagonista masculino tiene poco pelo. Mira Ferrán [Terraza], mira Oscar Zafra y Paco Manzanedo.

JB – Es casual, es azaroso, porque fíjate, [con] Paco Manzanedo por ejemplo, cuando hicimos el casting y dijimos: “éste puede ser un personaje interesante para la película”, yo no era consciente de ese problema, bueno, de esa característica. El otro día un periodista me preguntaba: “¿cómo se te ocurrió interpretar a uno de los infectados en [REC4]” y yo pensaba: “es que no se me ocurrió; yo no lo he hecho”, pero alguien cree, estaba convencido, de que yo interpretaba a uno de los infectados.

MV – ¡Ah es verdad! A uno de los que matan en el edificio al principio, puede ser. ¿Cuál era?

JB – Yo nunca he interpretado a ningún infectado. No sabría.

MV – Sí sabrías.

JB – Bueno, sé, de hecho he visto fotos mías del rodaje haciendo lo que quería que hiciesen los infectados y son aterradoras. Me dije: “¿ese soy yo?”.

MV – Sí porque además tiene matices, o sea, según el infectado y en qué grado esté y en qué momento, quiere algo muy particular y tú se lo haces, expresas lo que quieres.

Manuela Velasco en el estreno en Barcelona de "REC4: Apocalipsis"La primera entrega ocurre en un edificio, ésta en un barco. A la hora de rodar en espacios cerrados, ¿qué ha sido lo más complicado?
MV – El barco sin duda.

JB – El edificio no es muy complicado, de hecho ya se escogió hacer la película en un edificio por las facilidades que eso nos daba. Es verdad que hay escaleras, [actores] que suben y bajan todo el rato, pero no era especialmente difícil. Teníamos todo el edificio a nuestra disposición para montar una especie de mini estudio y ahí estaban los departamentos de producción, dirección, maquillaje, peluquería, vestuario. Todo lo teníamos ahí, era cómodo. El barco no era cómodo, te lo aseguro.

MV – El barco era muy desagradable. Le he dejado responder antes porque desde mi punto de vista, es incómodo estar allí, actuar allí y moverte allí, claro, y encima planificar tiene que ser un plus. Tú tenías ésto de que era horrible estar en un barco, pero además te enfrentabas a la cosa de: “¿dónde pongo la cámara?, ¿desde dónde cuento ésto?”.

Luego nos pasaba una cosa que era alucinante y es que realmente no había espacio. Nosotros igual rodábamos en un pasillo en la cubierta dos y ellos no tenían lugar para estar [allí] viendo el combo y tenían que ponerse cuatro cubiertas más abajo metidos en un agujero. Entonces las órdenes de Jaume tenían que venir por wi-fi o [él] decía: “pues subo”, y tenía que estar ahí viéndonos, pero también tenía que verlo en el combo, entonces tenía que subir y bajar [todo el rato].

JB – Era el momento de “voy a bajar para hablar con Manuela” y llegabas ahí y preguntabas: “¿dónde está Manuela?” y te decían “ha subido para hablar contigo”.

La primera película tiene unos años, la tecnología avanza rápidamente y considerando temas de actualidad como el ébola, ¿creéis que si hicieseis la película ahora, la haríais distinta? Por ejemplo el típico adolescente con el móvil que estaría actualizando las redes sociales, o al menos intentándolo en el caso de que hubiesen cortado la comunicación. ¿Cuál es vuestro feeling con respecto a este tema?
JB- Es verdad que es un fenómeno audiovisual que ya estaba sufriendo entonces de cómo las personas, nuestra sociedad interactúa de una forma masiva con lo audiovisual. Ya se estaba produciendo y ya era muy importante, lo que pasa que en éstos últimos siete años se ha multiplicado y, claro, ha seguido evolucionando. Las redes sociales ahora no son lo que eran hace siete años. Los teléfonos móviles están masificados, no son lo que eran hace siete años. Probablemente la situación sí que sería diferente. Nosotros por ejemplo en la primera teníamos a una niña, a la niña Jennifer, que tenía un teléfono y grababa y eso estaba puesto más como un detalle. Hoy en día si hiciéramos la película no sería un detalle; hoy en día probablemente hubiéramos utilizado ese punto de vista para contar esa película o hubiéramos inventado algo con eso porque ahora [eso] es mucho más importante.

MV – Y yo creo que desde el punto de vista de Ángela, ella habría dado la noticia a través de Twitter y le habría dado tiempo a contar más cosas antes de que le cortaran la comunicación, con lo cual yo creo que eso hubiese generado una serie de protestas en el exterior que hubieran puesto la situación mucho más difícil a los que nos aislaron. Yo creo que se hubiese producido un diálogo más claro entre el exterior del edificio [y el interior].

JB – A nivel visual esa hubiese sido una comunidad de vecinos que hubiera estado en la misma situación, pero con unos móviles pegados en la mano todo el rato tecleando y twitteando, buscando e intentando conectarse, cosa que en aquél momento no [ocurría] tanto.

¿Nos podríais explicar alguna anécdota del rodaje?
JB – Pues ahora mismo no me acuerdo de nada, tengo muy mala memoria… Ah sí, ¡se cayó un coche al agua! Una chica de producción aparcó en el muelle…

MV – ¡Esa es buenísima!

JB – Aparcó el coche, no sé que le dijeron, [algo como:] “ven, ven, acompaña a no sé quién”, bajó del coche y no había puesto el freno de mano.

MV- Ésto era porque… claro, la pobre parece que le dijeran “ven, ven” y dejase el coche. [Manuela ser echa a reír de nuevo]. No [fue así]. Le pasaba algo a una actriz que necesitaba una medicina, algo de diabetes o algo así, y aunque no estábamos en medio del océano, realmente el barco estaba perdido en un muelle a tomar por saco de todo y ella salió corriendo, cogió el coche, se fue a comprar la medicina, llegó y [le dijeron] que la actriz estaba fatal, soltó el coche [Velasco se ríe] y subió al barco… además, claro, eso era otro mundo. Subías al barco y era otro universo… se subió al barco y dejó el coche y entonces el coche se cayó al agua.

JB – No se llegó a caer [del todo al agua]. No puso el freno de mano y hacía un poco de pendiente y… llegó al borde del muelle y cayó. Lo que pasa es que el barco estaba separado a un metro y se quedó como encajado con las ruedas de detrás. ¡La situación fue tremenda! Pero lo sacamos. Lo atamos a otro y lo sacamos.

MV – Luego [también] tuvimos que parar el rodaje un día porque iba a haber una explosión submarina. Nosotros estábamos en el muelle y nos hicieron abandonar el barco, con la tripulación rusa y todo, ¿no?, y nosotros: “¿pero la explosión cómo va a ser?” y ellos: “no vais a notar nada, es una medida de seguridad”. Entonces aprovechamos para hacer la foto de equipo y de repente “¡Boom!”, pero una cosa… ¡qué parecía que se hubieran abierto las puertas del infierno!

JB – Era una explosión de éstas de obras del muelle y de repente empezaron a aparecer peces muertos, pero miles.

MV – Cadáveres de peces.

JB – Y no sólo por la explosión, sino por el propio estrés de todo lo que supone aquéllo.

MV – No es fácil de contar, pero visualmente fue desolador. [Estábamos] todos en el muelle mirando ese mar lleno de peces muertos.

Entonces el mensaje de que no se ha maltratado ningún animal durante el rodaje de la película, totalmente descartado, ¿no?
JB – Nosotros no hemos maltratado a ningún animal. Fueron, otros. Fue durante el rodaje, pero no fuimos nosotros.

[¡Cuidado Spoiler!]
¿Por qué no apocalipsis al final?
JB- Pues mira, yo creo que ha sido un poco error mío, porque pensé en un momento dado que tal como acababa la película, si le metía un apocalipsis parecía que estábamos prometiendo que ahora vendría otra [película nueva] y tampoco quería dar esa sensación de que estábamos preparando otra más. Me equivoqué. «[REC]4» lo cierra y apocalipsis ya ha ido acompañando al título, pero desde luego ahora si pudiese, ya no puedo, pero si pudiese sí que recuperaría apocalipsis, pero lo pondría al final y en azul, con el ¡Boom!, acaba y… apocalipsis.

Paco Plaza lo hizo con «Génesis»…
JB – Sí.
[Fin Spoiler]

Si tuvieseis que definir «[REC]4» en una frase, ¿cuál sería?
JB – Yo diría que es una fiesta de despedida con lo que supone eso. Una fiesta de despedida donde todos estamos invitados y, fíjate que, cuando digo que estamos todos invitados quiero decir que nosotros estamos invitados, los espectadores están invitados, los personajes de la saga están invitados, están invitadas las mil referencias de películas que nos han encantado: los mad doctors, los monstruos, las hordas, los monstruos marinos, los monstruos marinos quizá no, las larvas misteriosas, todo eso que nos ha encantado desde que éramos niños del cine fantástico, todo está invitado.

MV – “[REC]4” es la traca final.

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